El derecho de autor, si bien tiene fundamento natural y se encuentra sustentado en bienes humanos básicos, no puede considerarse absoluto. En general, todo derecho, en cuanto reflejo de uno o varios bienes básicos, tiene límites internos impuestos por su misma naturaleza. De ahí que no sea dable confundir la exclusividad propia del derecho del autor con la absolutidad, como sinónimo de ilimitación. Lo anterior supone que las limitaciones y excepciones a los derechos del autor deban ser consideradas parte esencial del sistema autoralista y no simples concesiones toleradas y extrañas a una política de protección de la propiedad intelectual. En esta obra se exploran los fundamentos, históricos y filosóficos, del derecho de autor y de sus límites, además se proponen nuevas categorías para definir su naturaleza jurídica.