Si bien en la actualidad se admite que la persona es la cúspide de la realidad creada, no en todas las épocas se comprendió la vasta noción de persona. Este segundo volumen acomete el estudio de la corporeidad, la naturaleza y la esencia humana y, por ende, de las potencialidades de que dispone la persona, tanto en su estado biológico como en su desarrollo intrínseco del cual emergen facultades espirituales como el entendimiento y la voluntad.