Este libro ofrece una comprensión filosófica de la ciudad que en tanto metáfora de la complejidad no ha de ser descartada de los intereses filosóficos contemporáneos, sino que, por el contrario, merece ser abordada desde diversas ópticas. Se propone como clave de lectura el concepto de estetópolis, a partir del cual se tratan de entender las sociodinámicas de estigmatización y exclusión como resultado de una fantasía de pureza, la cual genera emociones como el miedo y la repugnancia hacia quienes son vistos como anormales, sobrantes o extraños, pues no entran en el ideal de orden de los urbanitas privilegiados y, por tanto, deben cargar con el estigma y la humillación. 

Así, el análisis de tales variables emocionales que caracterizan la ciudad contemporánea se aborda también desde una perspectiva biopolítica que permite reconocer cómo la promoción de la inmunidad ha hecho mella en el fortalecimiento de la comunidad. En coherencia con lo anterior, se hace una exhortación a volver a pensar, hablar y vivir la amistad, la caridad y, en última instancia, la solidaridad en tanto dimensión operativa de la compasión.