Este libro realiza un análisis sobre las prácticas alimentarias y la relación entre la cocina y los alimentos con la cotidianidad de algunos exsecuestrados políticos durante el tiempo que estuvieron retenidos en manos del Bloque Oriental de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), a partir de los insumos teóricos de los estudios de la alimentación.
En este sentido, emerge la pertinencia investigativa del presente texto, ya que si bien es cierto que el secuestro es un delito deleznable, resulta oportuno analizar si aquellos que fueron víctimas de este flagelo durante prolongados periodos de tiempo, y en medio de las más difíciles condiciones, produjeron simbolismos o ritualidades y encontraran motivos para seguir adelante en torno a la cocina y los alimentos.