Detallado y ampliamente documentado, este texto describe el juicio al que fue sometido el abogado y humanista inglés Tomás Moro que, por su resistencia a las leyes formalmente aprobadas por el Parlamento, terminó decapitado por el poder despótico y avasallador de Enrique VIII, para quien las leyes divinas y el derecho natural eran contrarios a sus propios intereses. El proceso contra Tomás Moro, decapitado el 6 de julio de 1535, hoy tiene interés por la semejanza concuestiones de la cultura contemporánea como el poder de ciertos gobiernos, las libertades públicas, la lealtad de los ciudadanos, la validez y eficacia de las leyes positivas, el valor de las reglas morales, la libertad de conciencia, el principio de inocencia y la labor de los jueces al aplicar las leyes.