La obra devela las convergencias y las divergencias entre estos dos tipos de organizaciones, abriendo la discusión sobre un tema de actualidad: ¿la institución educativa es una empresa? En las últimas décadas la calidad de la educación se ha centrado en los recursos y en los resultados con planteamientos inspirados en paradigmas eficientistas. Este texto, en cambio, propone una nueva forma de ver la calidad de la educación desde el área de la antropología, que gira en torno a centrarla mirada en el educador y en el hecho educativo, para lograr excelencia educativa y transformaciones sociales.